Los que me conocen me describen como inquieta, creativa, risueña y cercana. Yo, admito ser una apasionada de las personas, de la música, del arte, del deporte y como no, de la moda. Aunque en mi origen académico esta la ingeniería, -sí, así es, soy ingeniera industrial con máster en marketing y dirección comercial -, desde un inicio tuve la oportunidad de compaginar mi trabajo técnico con la creatividad en la moda.

Llevo más de una década ayudando y colaborando muy activamente en el emprendimiento de un negocio familiar relacionado con el diseño y la moda. La curiosidad y la necesidad en cada momento me ha empujado a aprender a coser, a patronar, a moverme por las ferias profesionales del sector, a entender las redes sociales y a diseñar webs.

Siempre he compaginado mi vida con la formación continua en estilismo, asesoría de imagen,
maquillaje, branding, fotografía, liderazgo y management de equipos, psicología aplicada a la imagen, marketing online, creación de marca, edición de vídeos, gestión de proyectos,
big data o el máster universitario en dirección comercial y marketing.

Cuanto más he aprendido, más me he dado cuenta del poder de la imagen; de la necesidad de empoderamiento de algunos agentes; de la importancia de la inclusividad y la belleza que tiene la diversidad; del trabajo por revelar el lado positivo y creativo de la moda, sin reparar solo en su actual etiqueta de “mundo superficial”; y como no, cuanto más he aprendido, más evidente ha quedado el hecho de que la imagen es un instrumento amigo o enemigo según sea su aplicación.

Así que, dejé estar y empezó a ser. Decidí sentarme, detallar y escribir cada técnica y enfoque, listar cada producto y servicio, anotar cada deseo y proyecto, detectar cada idea y talento, para así, entre asustada y fascinada, darle forma a mi aventura. Y es que quiero contarlo todo. Tengo ganas de enseñar y de que me enseñen más. Quiero dinamizar el pequeño comercio, capacitar esas marcas de moda y dar visibilidad a las buenas ideas, convencida de que así influiré y embocaré a que otros también vayan a delante con su creatividad y libertad.

Si todavía sigues por aquí, te confesaré que ahora, en tu pantalla, tienes parte de mi alma, conocimiento y pasión. Y tú ¿tienes una idea? ¡Cuéntamela! Me muero por conocerla.

Cuanto más he aprendido, más me he dado cuenta del poder de la imagen; de la necesidad de empoderamiento de algunos agentes; de la importancia de la inclusividad y la belleza que tiene la diversidad; del trabajo por revelar el lado positivo y creativo de la moda, sin reparar solo en su actual etiqueta de “mundo superficial”; y como no, cuanto más he aprendido, más evidente ha quedado el hecho de que la imagen es un instrumento amigo o enemigo según sea su aplicación.

Así que, dejé estar y empezó a ser. Decidí sentarme, detallar y escribir cada técnica y enfoque, listar cada producto y servicio, anotar cada deseo y proyecto, detectar cada idea y talento, para así, entre asustada y fascinada, darle forma a mi aventura. Y es que quiero contarlo todo. Tengo ganas de enseñar y de que me enseñen más. Quiero dinamizar el pequeño comercio, capacitar esas marcas de moda y dar visibilidad a las buenas ideas, convencida de que así influiré y embocaré a que otros también vayan a delante con su creatividad y libertad.

Si todavía sigues por aquí, te confesaré que ahora, en tu pantalla, tienes parte de mi alma, conocimiento y pasión. Y tú ¿tienes una idea? ¡Cuéntamela! Me muero por conocerla.

¿Te cuento algo más?

  • Mi nombre es Maite, AMOR en Euskara, en mi lengua materna. Una lengua minoritaria que se habla en el País Vasco. Los más allegados a mi dicen que me llamo así porque le pongo mucho amor a cada cosa que hago, y añaden, que si me cambiara de nombre sería Alai, otro nombre vasco que significa FELIZ en Euskara.
  • Alexander McQueen dijo “para romper las reglas primero debes de conocerlas” y eso es lo que hice: estudié los principios de la asesoría de imagen y la psicología aplicada a la moda para dar sentido a muchas cuestiones que rondaban mi cabeza.
  • Intento llevar una vida sostenible reciclando todo lo que puedo, comprando menos, de manera sostenible y local y dándole una nueva vida a las cosas para alargar su vida útil. Sé que puedo hacer más de lo que hago, pero creo que mejor hecho que perfecto.
  • Mis padres cuentan que soy creativa desde niña. Soy consciente de que los estudios técnicos me surtieron de disciplina y estoy segura de que mis aficiones-, la música, el arte, el baile y el deporte-, me dan el equilibrio para disfrutar de la vida.

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